Al técnico Lionel Scaloni se le atribuye una frase que dio la vuelta al planeta: “El sufrimiento está en el ADN de los argentinos”. Y ese concepto se refleja en lo que ocurrió en las seis finales que disputó Argentina en la historia de los Mundiales, un torneo que cumplirá un siglo de vida en la próxima edición.

Uruguay 1930: el principio

La primera final llegó en Uruguay 1930, en la Copa del Mundo inaugural, que fue completamente diferente a los torneos que hoy conocemos. Por ejemplo, solo participaron 13 seleccionados. En la primera etapa, Argentina venció a Francia (1-0), México (6-3) y Chile (3-1). En la semifinal derrotó a Estados Unidos (6-1) y, en el choque decisivo, perdió 4-2 con el combinado dueño de casa.

Argentina, que se imponía 2-1 al finalizar el primer tiempo, marcó a través de Carlos Peucelle y Guillermo Stábile. Los goles uruguayos fueron convertidos por Pablo Dorado, Pedro Cea, Santos Iriarte y Héctor Castro.

EL PRIMER DOLOR. Argentina cayó con Uruguar en el Mundial de 1930.

Argentina 1978: la primera estrella

Tuvieron que pasar 48 años para que Argentina volviera a ser protagonista en un Mundial. Fue nada menos que en un torneo disputado en nuestra casa, bajo la dictadura más sangrienta de todos los tiempos. Dirigidos por César Luis Menotti, el equipo venció en la primera fase a Hungría (2-1) y Francia (2-1), y cayó ante Italia (1-0). Luego derrotó a Polonia (2-0), empató 0-0 con Brasil y goleó 6-0 a Perú.

LA PRIMERA. Argentina levantó su primera Copa del Mundo en casa con Mario Kempes como goleador.

“La final fue un parto, en serio”, indicó Marcos Rivadeneira, que tenía apenas seis años cuando disfrutó de la primera estrella. En el duelo decisivo contra Países Bajos, Argentina se imponía con un gol de Mario Alberto Kempes. Sin embargo, Dick Nanninga selló el empate a ocho minutos del tiempo reglamentario. En el suplementario, un país entero explotó de alegría con los tantos de Kempes -que terminó siendo el goleador del certamen con seis conquistas- y Daniel Bertoni.

México 1986: Maradona

Ocho años después llegó otra de las grandes páginas del fútbol argentino. En México 1986, de la mano de un inigualable Diego Armando Maradona y con Carlos Salvador Bilardo como entrenador, Argentina logró su segundo título mundial.

En su grupo, Argentina venció 3-1 a Corea del Sur, igualó 1-1 con Italia y derrotó 2-0 a Bulgaria. Luego superó a Uruguay (1-0), a Inglaterra (2-1) -en el partido que quedó grabado para siempre por la “Mano de Dios” y por el considerado mejor gol de la historia de los Mundiales, ambos con Maradona como protagonista- y a Bélgica (2-0).

LA SEGUNDA. En México 1986, la Selección contó con la genialidad de Diego Armando Maradona.

La Selección, como correspondía, sufrió para dar la vuelta olímpica en el mítico estadio Azteca. Argentina se imponía con comodidad gracias a los goles de José Luis Brown y Jorge Valdano. Sin embargo, los alemanes reaccionaron y llegaron a la igualdad con los tantos de Karl-Heinz Rummenigge y Rudi Völler cuando faltaban 10 minutos para el final. A los 85 minutos, Jorge Burruchaga anotó el gol que le dio a la Argentina su segunda Copa del Mundo.

Italia 1990: histórico penal 

La Selección fue en busca del bicampeonato con la base del plantel que había logrado el título en México. Bilardo seguía sentado en el banco y Maradona alimentaba la ilusión argentina. El equipo, en la fase de grupos, perdió con Camerún (0-1), venció a la Unión Soviética (2-0) y empató con Rumania (1-1). Clasificó como uno de los mejores terceros y, en octavos de final, derrotó a Brasil (1-0).

A partir de ese momento, las manos del arquero Sergio Goycochea permitieron que Argentina dejara en el camino por penales a Yugoslavia (0-0 y 3-2) e Italia (1-1 y 4-3). En la final se midió con Alemania. Fue triunfo para los germanos por 1-0 con un penal sancionado por Edgardo Codesal Méndez que todavía genera polémica. Andreas Brehme convirtió el único gol del encuentro.

SIN PAZ. Maradona lloró al no poder repetir el título en Italia 90.

Brasil 2014: sueño frustrado 

Para muchos, este era el torneo de Argentina. El técnico Alejandro Sabella había logrado plasmar un equipo sólido que potenciaba a Lionel Messi, llamado a ser el gran protagonista del certamen. En la fase de grupos, la Selección ganó sus tres partidos: Bosnia y Herzegovina (2-1), Irán (1-0, con un gol de Messi en tiempo de descuento) y Nigeria (3-2).

En la fase eliminatoria dejó en el camino a Suiza (1-0), Bélgica (1-0) y Países Bajos (4-2 en los penales tras igualar 0-0). En la final, después de un frenético empate sin goles en tiempo reglamentario, Mario Götze anotó en el suplementario el tanto que le permitió a Alemania levantar nuevamente la Copa del Mundo.

DESCONSUELO. Toda la frustración de Lionel Messi en Brasil 2014.

Qatar 2022: la tercera estrella

El entonces poco conocido Lionel Scaloni tenía la misión de lograr que Messi brillara en lo que muchos consideraban su último Mundial. Formó un equipo con nombres consagrados y otros emergentes, pero todos con hambre de gloria. Debutó con una derrota ante Arabia Saudita (1-2), pero luego venció a México (2-0) y Polonia (2-0). En la fase eliminatoria superó a Australia (2-1), Países Bajos (2-2 y 4-3 en los penales) y Croacia (3-1).

La final contra Francia está considerada una de las más electrizantes de la historia de los Mundiales. En el tiempo reglamentario, Argentina se imponía 2-0 con goles de Messi y Ángel Di María, pero Kylian Mbappé marcó un doblete que llevó el duelo al tiempo suplementario. Allí, Messi volvió a poner en ventaja a la Albiceleste y otra vez Mbappé igualó el marcador.

La definición llegó desde los penales. Con un gigante Emiliano “Dibu” Martínez, Argentina se impuso 4-2 en la tanda y conquistó su tercera estrella, cerrando una de las finales más emocionantes que recuerde la historia del fútbol.

FELICIDAD. Qatar 2022, llegó la tercera.

Estados Unidos 2026: la maldición del “bi”

Con una base consolidada, Lionel Messi y compañía fueron en busca del primer bicampeonato consecutivo de la historia de la Selección y de la cuarta estrella. El equipo dirigido por Lionel Scaloni tuvo una destacada actuación en la fase de grupos, donde superó a Argelia (3-0), Australia (2-0) y Jordania (3-1).

Los cruces de eliminación directa resultaron tan emocionantes como exigentes para el conjunto argentino. En los octavos de final derrotó a Egipto por 3-2. Luego, en cuartos de final, dejó en el camino a Suiza (3-1) y, en semifinales, superó a Inglaterra por 2-1 para meterse nuevamente en la definición del torneo.

REGRESO. La selección argentina será recibida esta tarde en Ezeiza con un acto protocolar. No habrá feriado, caravana ni festejo multitudinario tras el subcampeonato mundial.

Sin embargo, Messi no pudo darle una nueva alegría mundialista a un país que se había ilusionado con volver a tocar la gloria. En la final, España se impuso gracias a un gol convertido en el tiempo suplementario y frustró el sueño argentino de conquistar el bicampeonato y sumar una cuarta estrella.